El Salvador

El Salvador es chiquito en el mapa y enorme en hospitalidad. Fue uno de los países donde la gente nos hizo sentir más en casa.
Recorrimos la famosa Ruta de las Flores, con parada en Apaneca —donde hicimos couchsurfing y visitamos el entrañable Museo del Juguete— y en Ataco, con sus murales por todos lados.
En Suchitoto conocimos la Cascada Los Tercios, esa formación de columnas de roca que parece hecha a mano. Y en Santa Ana nos alojamos en el Hotel Villa Nápoli.
Si estás armando una ruta por Centroamérica y dudás si incluir El Salvador, nuestra respuesta es sí. Acá contamos por qué, con los lugares concretos y la gente que nos cruzamos.