Vamos a la orilla del mar…
No se puede ser infeliz cuando se tiene esto: el olor del mar, la arena bajo los dedos, el aire, el viento, los colores de las piedras…
No se puede ser infeliz cuando se tiene esto: el olor del mar, la arena bajo los dedos, el aire, el viento, los colores de las piedras…
Me gusta andar, pero no sigo el camino, pues lo seguro ya no tiene misterio
No sé a donde iré, ni donde llegaré, pero si quieres, ven conmigo.
Jamás hay que dejar apagar el fuego de tu alma, sino avivarlo.
“Viajar es una brutalidad. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar, el cielo; todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal”. – Cesare Pavese
Viajar desde niño, Una de las cosas más afortunadas que te pueden suceder en la vida es tener una infancia feliz. Una infancia llena de alegría siembra unos grandes cimientos para el futuro
En este vídeo les cuento de fondo un poco como llegamos a este lugar y como hacemos para gastar lo menos posible en un país donde el dolar es la moneda local junto al balboa.
“Lo conmovedor o irónico de dejar atrás la juventud está implícito en cada uno de los momentos gozosos al viajar: uno sabe que la primera alegría jamás será recobrada, y el viajero sabio aprende a no repetir sus éxitos sino a ir tras nuevos lugares todo el tiempo”. Paul Fussell