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Cómo sacar el motor de una Kombi: desarme paso a paso 🔧

· 6 min de lectura

Para sacar el motor boxer 1.6 de una Kombi T2 hay que desconectar la batería, sacar el paragolpes y el chapón trasero, el burro de arranque, las mangueras y los cables, aflojar los cuatro bulones que lo sujetan y bajarlo despacio con un gato. Lo sabemos porque lo acabamos de hacer, con el motor desarmado arriba de una mesa en Santa Fe y buscando una arandela que se nos cayó adentro. Este capítulo lo filmamos para que le sirva a cualquiera que le pase algo parecido, y de paso para acordarnos nosotros cómo se vuelve a armar: Fede nunca había desarmado un motor así (la vez anterior fue un diésel en México, bastante más complejo que este). Acá va el paso a paso y lo que encontramos adentro.

¿Por qué desarmamos el motor de la combi?

Para que no les pase lo mismo que a nosotros. Fede estaba terminando de revisar el alternador (no era el motor, era el alternador) y, al pegar un saltito, se le enganchó la ropa en el cable del cebador: las tuerquitas y las arandelas volaron para todos lados, y una cayó adentro del carburador sin que nos diéramos cuenta. Conectamos todo, arrancó a la primera, regulaba de diez… y cuando aceleró para festejar, el ruido. «¡Apagalo, apagalo!». Arandela adentro de un cilindro, y no sabíamos cuál. Esa parte ya la contamos en se nos cayó una arandela dentro del motor.

Ese domingo a la tarde Fede se fue a dormir directamente. El lunes tempranito compró un imán flexible para rescatarla: la ubicamos (en el uno o en el tres), pero al querer sacarla el imán también quedó pegado adentro. Con una herramienta más seria ya no alcanzaba: tocaba desarmar. ¿Ustedes qué hubieran hecho?

Cómo sacar el motor de una Kombi paso a paso

Dos reglas antes de tocar nada: la batería se desconecta primero, siempre, y todo lo que se saca va a parar al baúl de la combi, para no perder ni una tuerca (ya aprendimos esa lección). Después, el orden que seguimos con Leo, que nos dio una mano con todo:

  1. Desconectar lo que va a presión: mangueras, filtro de aire y los cables de acelerador y cebador.
  2. Paragolpes trasero: va agarrado con dos bulones de cada lado.
  3. Chapón trasero: la chapa que tapa el motor. Atrás del chapón aparece la tuerca de uno de los dos bulones que sujetan el burro de arranque.
  4. Burro de arranque: nosotros lo sacamos porque en el service no habíamos podido cambiar el buje del volante, y con el motor afuera se llega cómodo.
  5. Los cuatro bulones del motor: uno al lado de los cables de acelerador y cebador (por ese agujero pasa el perno largo del burro), otro arriba y los dos que faltan abajo, por encima del travesaño, cerca de la tapa de aceite.
  6. Gato debajo del motor y a empujarlo hacia atrás, despacio, cuidando que no se tironeen los cables de acero y las mangueras de combustible. A nosotros nos llevó tres intentos y hubo que adelantar la combi.
  7. Bajarlo apoyado en los dos puntos, viendo que el motor completo descienda parejo, y después subirlo a una mesa para trabajar mejor.

Un dato que nos sirvió: el bulón del burro tiene la cabeza con un corte, que hace de tope para que no gire cuando aflojás la tuerca del otro lado. Si en tu Kombi lo cambiaron por uno común, hay que sostenerlo con una pinza perro; si no, gira para siempre y no lo sacás nunca.

Lo que apareció cuando el motor ya estaba afuera

Primera sorpresa: ya con el motor en el piso, apareció la arandela. Estaba trabada en una rejilla del motor, al lado de un tornillo de carrocería viejo que ni siquiera era nuestro. Alegría a medias, porque el ruido había empezado antes de que la encontráramos y el cilindro uno seguía sin funcionar. Así que, ya que estábamos, tocaba revisar todo igual.

Segunda: aprovechamos para sacar el sistema de escape completo, que tiene un par de roturas que Fede se quiere dar el gusto de reparar, y le explicamos a Eli para qué sirve el radiador de aceite (el aire pasa por las aletas y enfría el aceite que circula adentro). Y tercera, la que menos nos gustó: un charco de aceite donde no tiene que haber aceite, justo cuando hacía poquito el mecánico nos había dicho que el aceite de caja estaba bien. Queda anotado para revisar.

Desarmar las tapas de cilindros del boxer 1.6

Segundo día: las piezas que salieron el primer día se limpiaron con nafta y quedaron impecables, y el ansioso ya estaba despierto frente al motor antes de que saliera el sol. Primer hallazgo antes de tocar nada: un manchón de mucha temperatura del lado de los cilindros tres y cuatro, uno de los que en su momento había estado clavado.

Para abrir cada lado: se saca la tapa de válvulas, las dos tuercas del balancín, y después las ocho tuercas de la tapa de cilindros aflojándolas de a poquito, una y otra, alternando, nunca una entera y después la siguiente. Cuando se vuelve a ajustar también hay un orden, así que lo vamos a leer en el manual antes de armar. Salieron las varillas (las famosas), y ahí se nota que a este motor lo forzaron: hay marcas de palanca en la tapa.

¿Y la arandela del cilindro? El misterio sigue

Abrimos el lado del cilindro uno, el sospechoso, con la cámara en primer plano… y nada. Ni arandela, ni imán, ni una rayadura, ni rastro de que hubiera habido algo. El otro lado, igual: limpio. Y lo más raro: la arandela que apareció el primer día no entra en el lugar de donde creíamos que había saltado; es una arandela Grover, de las que no se deforman, así que no era de ahí. Entonces, ¿qué hizo ese golpeteo de válvulas cuando lo prendimos, si solo habíamos revisado el alternador?

Por ahora no tocamos nada más y dejamos cada lado tal cual salió. Sí tiene junta de tapa, aunque uno de los dos juraba que no, y el manual va a decir el resto. El capítulo termina con un «ya vimos algo» que, justo, les vamos a contar en el próximo. Mientras tanto, el desarme completo quedó transmitido en vivo: sacamos el motor, lo desarmamos y, spoiler, ya volvió a entrar.

Si sabés de motores boxer y tenés una idea de qué pudo haber sido ese ruido, te leemos en los comentarios: la comunidad combera siempre tira una mano. El capítulo anterior, con toda la puesta a punto, está en compramos nuestra combi: así la preparamos, y la serie entera en Nuestra combi. Y para no perderte cómo sigue, suscribite al canal: para nosotros, movimiento es vida.

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